La respuesta contra esta ola reaccionaria no puede ser darles la razón, sino mantenerse firmes. La izquierda debe reconstruirse bajo esos términos, sanar las heridas y recuperar la ilusión. Los movimientos sociales deben aguantar el embate, seguir dando ejemplo y lidiar con esta fascistización que viene y que puede que vuelva a traer violencia a las calles. La lucha contra esas deserciones y esa desafección que hace crecer a los monstruos mientras surge un mundo nuevo, como decía Gramsci, nunca puede ser a base de renuncias, sino compitiendo por este relato y dando ejemplo en la praxis
Las notas que se “bajan” no solo circulan sino que se multiplican en calidad y cantidad. Cómo la torpeza de los censores ✂️2.0 puede llegar a tal extremo, es una de las incógnitas más notables en tiempo de redes e intercambios digitales múltiples. Bajen el ego que no son Google. La nota que se bajo, la subimos. Pasen y lean.
Se calla pudiendo decir algo que se decide no decir. Se calla por amor, por discreción, por temor, por asentimiento. Se elige callar. Enmudecimientos no se deciden, suceden. Se enmudece por mucho dolor, por mucha soledad, por mucha información, por mucha emoción. No se trata del adjetivo de la cantidad, sino del adjetivo de la intensidad. Dolores excesivos inmovilizan y endurecen. Vidas advertidas y protegidas, callan. Vidas anonadadas enmudecen ante la impudicia de la muerte y el hambre.