El gobierno chino está finalizando sus «dos sesiones» anuales o lianghui. Las «dos sesiones» se refieren a dos importantes reuniones políticas: la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh), un comité asesor político; y la Asamblea Popular Nacional (APN), el máximo órgano legislativo de China. En apariencia, no se trata de reuniones del Partido Comunista, sino del Estado chino. La reunión consultiva es principalmente simbólica, con la asistencia de importantes líderes empresariales y locales para debates preestablecidos. El verdadero foco de atención es la APN, que decide oficialmente la política económica. En realidad, se limita a aprobar lo que la élite dirigente del PCCh ya ha decidido de antemano. Con aproximadamente dos tercios de sus miembros afiliados al Partido Comunista, la APN nunca ha rechazado un proyecto de ley propuesto por este.
Pocas personas saben que el origen del #sionismo está en el cristianismo europeo de fines del siglo XIX. Durante más de un siglo, ciertas interpretaciones bíblicas han sido utilizadas para justificar un proyecto político colonial, incluyendo el respaldo a la idea de un «hogar nacional judío» en #Palestina, así como la de una «tierra prometida» para un «pueblo» sin tierra. Xuequin refiere específicamente al sionismo cristiano que mezcla expectativas apocalípticas y teología política, legitimando políticas expansionistas y la ocupación de territorios bajo el argumento de cumplir supuestas promesas divinas. Hoy, esta corriente sigue activa y ejerce una influencia significativa, especialmente en los #EstadosUnidos y Europa, pero también en #Latinoamérica y específicamente en #Argentina, donde sectores cristianos evangélicos principalmente han adoptado una postura incondicional a favor del Estado de #Israel, ignorando tanto el derecho internacional como los derechos humanos de los palestinos y ahora de los iraníes.
El modelo impulsado por el gobierno de Javier Milei apuesta a equilibrar cuentas reduciendo transferencias y liberalizando la economía, pero lo hace en un entorno global incierto y sin reforzar mecanismos de protección o estímulo a la capacidad productiva doméstica.