El ajuste fiscal en Argentina, implementado durante el gobierno de Javier Milei, ha impactado significativamente el denominado «gasto previsional», aunque los detalles muestran una dinámica compleja. Según diversas fuentes, el gasto en jubilaciones y pensiones, que representa aproximadamente el 40% del gasto primario del gobierno, ha sido un componente clave en aquello que la narrativa dominante denomina «superávit fiscal».