El sistema capitalista como cualquier otro, necesita sí o sí de una ideología que lo legitime. Los postulados de la economía neoclásica y la ideología neoliberal han funcionado como sustrato ideológico que legitimaba y sustentaba un régimen de acumulación y depredación sin precedentes. Durante décadas, miles de economistas se han formado en las facultades dando vítores al rey mercado y ellos han cumplido la función vital de legitimar un sistema ineficaz e injusto donde los haya.
La formación del Papa Francisco excedió el universo jesuítico. Literalmente desconcertó, ya no solo a la dirigencia argentina, sino a referentes mundiales que supusieron ante su nombramiento «un avance de la derecha» en la conducción de la iglesia católica. Enrique Dussel, recorre algunas de la principales fuentes teológicas y conceptuales que fundamentaron el desconcierto que provocó Francisco.
La distinción entre sexo y género ha sido y es un pilar fundamental de la teoría feminista, ampliamente celebrada por haber permitido rechazar el esencialismo y el determinismo biológico. Sin embargo, en la actualidad, una vertiente del feminismo –el feminismo antigénero– la utiliza para hacer lo opuesto: dar una definición biologicista de mujer y varón. Las tensiones a la hora de concebir el cuerpo biológico y el papel de la biología en la determinación de la identidad dividen a los movimientos feministas y abren diversas discusiones.