Todo el movimiento obrero debería despertar y prestar atención a las lecciones de la reciente victoria de los trabajadores de Starbucks. Al reducir drásticamente los costos de divulgación y comunicación, las herramientas digitales como Zoom han facilitado la ampliación rápida y generalizada de las campañas a través de enormes brechas espaciales, así como la coordinación directa y el apoyo mutuo entre los afiliados sin depender tanto del personal gremial remunerado y de los recursos sindicales.
El izquierdista de moda apenas entra en contacto directo con las cuestiones sociales, éstas le interesan muy poco. Por supuesto, el objetivo sigue siendo una sociedad justa y sin discriminación, pero el camino para llegar a ella ya no pasa por las viejas cuestiones de economía social, es decir, salarios, pensiones, impuestos y subsidios de desempleo, sino principalmente por los símbolos y el lenguaje. En suma, «narrativas». Pero plata, no hay.
PD: Como en los 80, Mario Waindfeld lo hiciera desde la revista Unidos respecto a «discurso», este blog integra una módica cruzada contra el uso indiscriminado del sustantivo «narrativa».
La centroderecha logra una victoria con lo justo frente a los socialistas. Pero su negativa a pactar con la derecha radical abre las puertas a un gobierno de minoría y muy inestable. Con más de un millón de votos, Chega transforma el escenario político portugués. Este partido de derecha radical consolidó tanto su imagen de opositor más contundente al gobierno socialista como su estructura interna, con la salida de los críticos al liderazgo personalista de André Ventura, que fue apoyado por 98% de los delegados en el congreso de enero de 2024. Como resultado, desde la caída del gobierno, el PSD ha sido incapaz de obtener una ventaja significativa sobre el PS, sumido en una crisis. Chega, por su parte, consolidó en el tercer puesto, con una intención de voto de entre 15% y el 20% en solo tres meses.