Profundizando la crisis de las socialdemocracias a nivel planetario, las elecciones en Turingia y Sajonia han mostrado el crecimiento de la formación de extrema derecha Alternativa para Alemania, pero también el auge de nuevos partidos populistas de izquierda como el liderado por Sahra Wagenknecht. Aunque los dos estados representan solo el 7% de la población alemana y muestran una dinámica política propia del Este del país, los partidos democráticos históricos deberían tomarse en serio el desafío que suponen estos resultados. Vista la evidencia reciente no solo en Alemania , muy probablemente no la hagan.