La «batalla cultural» contra las universidades es un signo ideológico de la ultraderecha, parte de su «batalla cultural» su decadencia. No pasa solo acá. La decisión de la administración Trump marca una drástica escalada en sus esfuerzos por remodelar el panorama ideológico de la educación superior estadounidense. Además de prohibir la entrada de estudiantes internacionales a Harvard, la administración ha amenazado con recortar la financiación federal a menos que la universidad cumpla con varias exigencias: desmantelar los programas de diversidad, realizar una auditoría de «diversidad de puntos de vista» y reprimir las manifestaciones pro-palestinas en el campus. A que no les sale …
Un cirujano estadounidense que fue voluntario en Gaza ha dado su testimonio al Consejo de Seguridad y ha asegurado que, en cinco semanas, no trató a ningún combatiente, sino niños de seis años “con metralla en el corazón y balas en el cerebro”. La enviada de la ONU para la paz en Oriente Próximo pide a Israel que ponga fin a los ataques y a la hambruna que padecen los civiles.
El apoyo del Partido Demócrata a un Joe Biden evidentemente en declive es uno de los mayores desastres políticos de la historia de Estados Unidos. Época de fin de ciclos de grandes tradiciones políticas. Tomemos nota, mientras podamos.