Mientras aumenta la informalidad laboral en la Argentina, los trabajadores no registrados perciben ingresos muy por debajo de quienes están en blanco, lo igualador es que en promedio todos están por debajo de la línea de pobreza mal valorizada -con un IPC obsoleto- y sin considerar el costo del alquiler cuya frecuencia aumenta exponencialmente. Dicho esto, y como es tradicional, según datos del INDEC, un trabajador informal gana en promedio casi la mitad que uno registrado, por algo el neoliberalismo informaliza a la fuerza de trabajo. En el cierre el ya clásico noventoso «Comé Federico»