La mayoría de los votantes no rechazan a los demócratas por la «batalla cultural» ni los «excesos progresistas».
Los rechazan porque no cumplen, solo proponen falsas promesas que no se toman en serio la recuperación del mandato de lo que fue el partido de la clase trabajadora de Estados Unidos. Entonces, para llegar a los votantes «persuadibles» de los estados indecisos, los demócratas no necesitan imitar a Trump en temas divisivos; necesitan demostrar que están alineados con los trabajadores y probablemente no lo harán.