La segunda vuelta de la elección presidencial en Ecuador, caracterizada desde un inicio por la manifiesta utilización del aparato gubernamental para favorecer la relección del presidente derechista Daniel Noboa, culmina, por ahora, con un resultado oficial que fue de inmediato desconocido por la aspirante opositora Luisa González, quien denunció la comisión del “más grotesco fraude electoral” y exigió el recuento total de los sufragios. ¿Es lo que se viene en la región?
A pesar de que Trump ha desistido de implementar sus extravagantes aranceles recíprocos impuestos a todos los países del mundo (incluidas las islas de Heard y McDonald, habitadas solo por pingüinos), a tres mil kilómetros al suroeste de Australia, la guerra arancelaria no ha terminado. El aumento gradual de los aranceles sobre China aún deja la tasa arancelaria efectiva total de Estados Unidos más alta que antes de que Trump cediese. Según Stephen Brown, de Capital Economics, la promesa de Trump de imponer aranceles del 125 % a China sitúa la tasa arancelaria efectiva de Estados Unidos en el 27 %.
Ecuador elige hoy en medio de una descomposición social generalizada, cuya mayor expresión es el desate de una escalofriante violencia criminal relacionada con el narcotráfico que ha terminado penetrando las estructuras estatales con inusitada rapidez.