La noción de “bloque histórico” de Antonio Gramsci excedía el concepto de una alianza coyuntural de distintas clases sociales. Conceptualizaba el armado de un sistema donde la materialidad económica estaba en los cimientos de la estructura. A partir de allí, se construye a lo alto con las columnas de la cultura, las vigas de la política y los ladrillos de las instituciones. Todo un edificio unido con el cemento de la ideología, en particular la ideología jurídica, base narrativa de la dominación. Así nacía una superestructura, que conseguía dominar a la sociedad de su tiempo a través de la hegemonía.
La criptoestafa de $LIBRA, dinamitar el Banco Central, la distribución y el Estado, el neoliberalismo en propios y ajenos. Entrevista con Amado Boudou.
La primera noticia sobre la fuga de dos militantes de un centro clandestino llegó en un cuento. A diferencia de los relatos de no ficción en los que un caso real es tratado con recursos literarios, Cacería sangrienta o La Daga de Pat Sullivan es pura ficción aumentada, casi en un registro grotesco. Todo es inventado, salvo el relato de la fuga hecho por los protagonistas que, en el cuento, también se figura como una aventura magnificada, por lo que se asimila a la ficción que la acompaña.