La administración Trump que, aparte del gobierno entreguista que soportamos, también ha logrado fans opositores en nuestro país, efectivamente ha dado un mazazo al orden nacional e internacional existente. Todo el daño que ha causado puede parecer una operación algo torpe y cínica de saqueo por parte de Donald Trump y sus compinches capitalistas lumpen-pedófilos. Es eso, por supuesto, pero no solo eso.
@CFKArgentina lleva 46 días presa y proscripta.
Naturalizar este episodio antidemocrático por parte de un amplio sector de la oposición al actual gobierno nacional (no solo la política), forma parte de la ausencia de alternativas reales que aún sostiene a @JMilei. La deriva más evidente (no única) es la apatía electoral de un sector creciente de la ciudadanía, en especial segmentos medios bajos y bajos, que llevan ya más de una década sometidos a un maltrato constante e impiadoso, y aún se referencian en la expresidenta.
En esta perspectiva «Cristina libre» no es una consigna electoral, es la condición de posibilidad para restaurar la democracia y el sistema de representación electoral que supone que hoy ha sido desvirtuado de manera inocultable. Lo inevitable de las acciones (u omisiones) son las consecuencias, y eliminar las proscripciones es evitar que la democracia colapse definitiva e irreversiblemente. Hubo ejemplos en la historia que sirven a modo de guía para la acción, tan solo una muestra de que no se puede pegar con alfileres lo que hay que romper a martillazos.
Peter Linebaugh: «No me acerco a las guerras en Palestina ni como un erudito árabe ni hebreo, ni siquiera como alguien conocedor de otras formas de vida en la región: aceitunas, almendras, higos, cítricos, ovejas, algodón o granos como el trigo. Vengo como estudiante, con una admiración de toda la vida por las tradiciones radicales, abolicionistas y antinómicas: Jesús y los profetas, Karl Marx, Gerard Winstanley, Thomas Spence, Olaudah Equiano, el IWW, Frederick Douglass, Shunryu Suzuki, Elizabeth Poole, Ann Setter, Ivan Illich, Malcolm X, William Blake, Silvia Federici, E.P. Thompson, Robin Kelley, Manuel Yang, Michaela Brennan, Midnight Notes, CounterPunch y Retort; y luego me convertí en historiador de todo lo anterior con particular interés en los comunes. Como Marcus Rediker y yo dijimos en la introducción a la traducción árabe de nuestra Hidra de Muchas Cabezas, Heródoto, «el abuelo de la historia», explicó que Palestina se encontraba entre Fenicia y Egipto.»