En este aporte Rusconi analiza la gran interacción que existe entre el negacionismo, los discursos de odio y la posibilidad histórica de grandes tragedias humanitarias y genocidios. Analiza la necesidad de legislar el llamado delito de negacionismo. La puesta en riesgo de la vida y la propia convivencia en comunidad hacen que no sea atendible la objeción fundada en el paragüas de la libertad de expresión. Como se afirma en el artículo, se trata de negar la misma negación con una amenaza punitiva, y por ello se busca enaltecer aquello que se pretendió afirmar con la pena de los genocidas.
Romper la paradoja de Tocqueville, requiere de transformar la ausencia de deseo de igualdad que se vive como Privación absoluta y recuperar el deseo y la percepción de Privación relativa. La dirigencia política social y gremial, no necesariamente la instituída como tal dirigencia, son claves de este proceso.
Más allá de los deseos de recontrucción inmobiliaria «a lo Trump» de la franja, la formación del Grupo de La Haya garantiza que el mundo no olvide los crímenes de Israel en Gaza, ni que los criminales de guerra israelíes puedan evadir la justicia, escribe Ronnie Kasrils.