La guerra comercial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha obligado a los gobiernos de las otras grandes economías a reconsiderar todo el régimen comercial y monetario internacional. Las «reglas» del comercio internacional construidas durante los últimos 40 años de la llamada globalización han sido destrozadas y las instituciones internacionales (el FMI, el Banco Mundial, la ONU) formadas después de la Segunda Guerra Mundial por los EE.UU. (con el apoyo del Reino Unido) en Bretton Woods, New Hampshire, junto con la Organización Mundial del Comercio (OMC) han sido dejadas de lado.