La juventud tiene que foguearse en estas circunstancias, así fueron y son los sectores de poder en este país: Condicionan, proscriben o matan. Hoy la legitimidad de los dirigentes políticos ha sido abolida. El peronismo nacional no tiene representación, a menos que CFK lo decida.
Repasar las luchas contra las dictaduras anteriores a la recuperación democrática, el surgimiento de la Resistencia Peronista, los Gremios Combativos, las Formaciones Especiales, los Alzamientos Populares, todos hitos de un sector ciudadano al que negaban sus derechos políticos.
Ya vota apenas el 50% de los electores habilitados, según observamos en el primer tramo de las elecciones legislativas, donde sufragó el equivalente al 23% del padrón nacional de electores. La legitimidad de los dirigentes electos tiende a cero. Manucho Adorni, por citar un caso emblema, «gana» con poco más del 17% del padrón de electores habilitado en CABA. Como es lógico, una eventual proscripción de @CFKArgentina, la opositora con más intención de votos del país, potenciaría al límite la debacle representativa. Hubo momentos comparables, nunca iguales, donde la crisis de legitimidad dominó el sistema de representación política. Una con Perón proscripto en la segunda mitad del siglo pasado, otra con una coyuntura agitada por una crisis socioeconómica terminal del neoliberalismo en el año 2001. Un breve recuerdo sobre «voto blanco y abstención» como estrategia resistente y de rechazo comunitarios al sistema de «representación política», en medio de proscripción política y/o crisis socioeconómica.
A Elon Musk le han mostrado la puerta de la Casa Blanca de Trump. Su comportamiento errático y sus travesuras lo convirtieron en un blanco fácil para los medios. Pero Musk siempre llevó a cabo la agenda del autor del Proyecto 2025, Russell Vought, y Vought sigue en el poder.