Este verano, los estados europeos aumentaron el gasto militar y se tragaron un mal acuerdo comercial para ganarse el favor de Donald Trump. Sin embargo, las negociaciones del presidente de Estados Unidos con Vladimir Putin casi ignoraron sus propuestas. Los medios de comunicación liberales de toda Europa elogiaron la medida de aumentar el gasto en defensa al 5 por ciento del PIB. Si bien esta promesa, hecha en la cumbre de la OTAN de junio, se ajustaba a una demanda hecha originalmente por Donald Trump, fue ampliamente presentada como un movimiento hacia una mayor autosuficiencia europea. Para algunos, la promesa fue incluso una realización de las palabras del canciller alemán Friedrich Merz de que el continente mostraría una mayor independencia, e incluso podría señalar el fin de la deferencia europea hacia Washington.
Fiscal federal con larguísima experiencia, sobre todo en juicios de lesa humanidad y violencia institucional, Félix Crous es un buen observador del Poder Judicial, de la Justicia y de los jueces. Para contestar la pregunta del título lo convocó Perspectiva Sur, un núcleo de dirigentes peronistas donde entre otros revistan Carlos Montero y Guillermo Oliveri. Aquí se transcribe la exposición completa. Un verdadero documento para discutir, por supuesto, sin optimismo bobo.
El 6 y 9 de agosto pasados se cumplieron 80 años del lanzamiento de las bombas atómicas por parte de Estados Unidos en Hiroshima y Nagasaki respectivamente. “Little Boy” y “Fat Man” fueron las primeras –y por ahora únicas– bombas nucleares empleadas en combate. Decenas de miles de personas murieron instantáneamente y otras tantas después como consecuencia de las radiaciones. En el marco de los recordatorios, se reunieron en Hiroshima representantes de más de 120 países para declamar solemnemente su compromiso con la paz; entre ellos, se encontraban los delegados de Israel y –por primera vez– de Palestina. La paradoja no necesita explicaciones: desde octubre de 2023 hasta marzo de 2025 Israel había lanzado explosivos cuya potencia equivale a seis veces la de la bomba lanzada el 6 de agosto de 1945.