«Llenó el ministerio de vírgenes». No es casualidad para un supernumerario del Opus Dei. Los supernumerarios no tienen compromiso de celibato (es decir, pueden casarse), viven y trabajan donde consideran oportuno, y buscan la santificación con su vida ordinaria, además de tener un plan de vida espiritual con diversos medios de formación y prácticas de piedad. Debido a su profesión y obligaciones familiares, los supernumerarios no poseen tanta disponibilidad como los numerarios y agregados, pero suelen colaborar económicamente con el Opus u ofrecer apoyo según las circunstancias se lo permitan. No ocupan cargos directivos en la organización, pero facilitan la vida de sus hermanos, impulsan por ejemplo, la fuga y el lavado.