En esta nota pasamos revista a algunos de los principales datos referidos a la situación de la economía argentina en estos siete primeros meses del gobierno de La Libertad Avanza. Comenzamos destacando la profundidad de la crisis. A la desposesión objetiva, estructural que supone el ajuste que impulsa Milei, debe sumarse la desesperanza que impactará sobre la subjetividad de buena parte de la ciudadanía que lo apoyó en especial el tramo menor de 30 años que resulto un vértice de preferencias. De la combinación de ambas pérdidas objetivas y subjetivas, clivadas sobre una sociedad previamente rota en varias dimensiones, surgirán nuevas formas de representación en la crisis que pueden sorprender.
El 10 de diciembre de 2023 Javier Milei fue elegido presidente de Argentina con un 55,6% de los votos. El excéntrico presidente ha llamado la atención global por su desfachatado estilo mediático, sus ideas extremas como “volar por los aires” el Banco Central de la República Argentina, y una mezcla de mesianismo y misticismo con religión y esotería canina. Más allá del show mediático, Milei representa un viraje radical en un país gobernado por el progresismo durante los últimos veinte años –Néstor Kirchner (2003-2007) Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) y Alberto Fernández (2019-2023)– a excepción del intervalo de Mauricio Macri (2015-2019), en el que la defensa de “lo público” se consideraba ganada.
El genocidio que los y las palestinas afrontan en Gaza está haciendo recordar al mundo que los 76 años de Nakba[1] no son una reminiscencia del pasado, sino la realidad del pueblo palestino, que sigue enfrentándose a crímenes atroces mientras Israel continúa gozando de impunidad. La Nakba o Catástrofe es el término que se utiliza para referirse al proceso de traslado forzoso y desposesión de alrededor del 85% del pueblo palestino indígena ejecutado por fuerzas sionistas y, posteriormente, por el Estado de Israel entre 1947 y 1949.