El mundo de los últimos años está atravesado por múltiples crisis. Podríamos hablar de una “poli-crisis” global, interseccional e interconectada del capitalismo neoliberal: profundos giros políticos y turbulencias económicas, guerras y violencia armada, derrumbe acelerado de los ecosistemas y del clima, pandemias y extractivismo depredador, redefiniciones bruscas de los equilibrios geopolíticos y tensiones inter-imperialistas, etc.