El sionismo es la ideología que fusiona la creación de una colectividad judía (antigua) con reivindicaciones de soberanía (moderna) sobre tierras supuestamente prometidas por Dios a los judíos y sus descendientes. Su mito de una etnia común (cultura y lazos de sangre) se basa en el proceso de transformar el Antiguo Testamento en un libro de referencia histórica literal, certificando al pueblo judío como una “raza” desarraigada y un “pueblo elegido” en virtud de su pacto único con Dios.
Javier Milei se refirió, en el marco de la Conferencia de Acción Política Conservadora que se realizó en Buenos Aires, no solamente a la necesidad de sostener la “batalla cultural”, sino que fue más lejos citando a Lenin en aquello de que “sin teoría revolucionaria no puede haber movimiento revolucionario”. La parafernalia leninista de Milei sólo expresa la determinación del capital local e internacional de ejercer toda la violencia que haga falta sobre el resto de la sociedad para maximizar las ganancias de grupos empresariales muy reducidos, reproduciendo la tendencia que se verifica en el capitalismo norteamericano.
El trabajo tras apenas seis meses de «motosierra»: Los datos relevados a través de la EPH del INDEC para los 31 aglomerados urbanos muestran que, en tercer trimestre del 2024, la tasa de desocupación ascendió a 6,9% en relación al 5,7% registrado en idéntico trimestre del año anterior.