Cuando Milei habla de venta de órganos o sobre «un mercado más», no hace más (ni menos) que legitimar localmente un fenómeno de larga data y creciente, como todas las calamidades. Entre el 5% y 10% de los trasplantes se realizan mediante tráfico de órganos, según un informe de la Organización Mundial de la Salud de 2007.