El peronismo es una tarea pendiente, un rompecabezas que no encaja, por eso todo el tiempo lo estamos intentando otra vez. Una re-escritura interminable. Siempre le están faltando o sobrando piezas. Alguna vez dije que el peronismo era como el tren fantasma, que llevaba a la mujer maravilla pero también a Drácula, el hombre lobo, al cuco. Una anomalía, nos recuerda Mariano Pacheco, es decir, un cuerpo hecho con restos de otros cuerpos.
Nos quejamos de la lucha infecunda que ha sostenido la CGT y además nos apresuramos a concluir complicidad y mala fe con el gobierno. La complicidad y la mala fe, o en sentido genérico: la corrupción, están destinadas a explicar todo aquello que no hemos comprendido, todo lo que no pudimos hacer. La CGT hizo 3 paros generales, en un año y medio, ¿cuántos debería haber hecho para que volvamos a quererlos?, ¿cuántos paros hacen falta en un año y medio para sentirnos satisfechos?, ¿6 paros?, ¿9 paros?, ¿paros de 72 horas?, ¿paros por tiempo indeterminado? Tenemos la sensación de que la sociedad ya no habla ese lenguaje.
De acuerdo con la leyenda, Cachemira fue creada por un asceta místico en un lugar donde antes existía un lago. Fue un principado hindú hasta el siglo XIV y, luego, musulmán hasta 1819, cuando fue anexada por el reino Sikh de Punjab. En 1846, Cachemira se transformó en un principado autónomo bajo la tutela del Imperio Británico, que buscaba un estado tapón frente a China y Rusia.