Habla un organizador de Minneapolis sobre la infraestructura de organización comunitaria allí en respuesta a ICE, por qué está funcionando atacar a las corporaciones que se benefician de ICE y cómo otras ciudades podrían hacer lo mismo en su lucha contra el terrorismo de ICE. Como señalamos en notas anteriores en el ámbito doméstico Trump no la tiene fácil y no solo por los pobres resultados económicos. La imagen de omnipotencia que la Casa Blanca pretende construir no se corresponde con las respuestas que obtiene en cada frente abierto y tampoco, hay que decirlo, con la imagen de un hombre añoso y obeso. Un trumpismo sin Trump es una alternativa que aún no ha sido puesta a prueba, pero los liderzagos de derecha populista -o como quiera llmárseles-, también están sujetos a las reglas de los de izquierda populistas -o como quiera llamárselos-: son líderes o liderezas de reemplazo muy poco probale. Lo veremos pronto.
Profundizar la inequidad distributiva récord debe recorrer etapas. Informalizar, bajar salarios, jubilaciones, pensiones y su acción de oro, la reforma laboral que comenzó con el intento de la Ley Mucci en 1983 y ya no se detuvo salvo en la década ganada, por algo será, visiten San José 1111 e imaginen la respuesta. La reforma laboral que el gobierno nefasto que padecemos pretende discutir en febrero de 2026 (que también es previsional por el desfinanciamiento del sistema que propone) y financiera (por el manejo del «mega fondo indemnizatorio» que intenta crear) presenta una paradoja política inquietante.
Recientemente, hace casi una década, durante la gestión de Mauricio Macri, un proyecto con aristas similares (aunque técnicamente menos agresivas) funcionó como un catalizador del descontento social, unificando a una oposición transversal bajo la bandera de la defensa de derechos adquiridos. Sin embargo, el escenario actual es cualitativamente distinto.
Lo que ha cambiado no es la noción de derecho, sino la urgencia de la necesidad.
PD: ¡De yapa y fuera de programa, en el video de apertura metimos un temazo! (nos van a invadir)
Los medios corporativos no representan los intereses de la humanidad. Promueven los intereses de multimillonarios y sus secuaces, quienes se lucran enormemente con una maquinaria de guerra que necesita constantemente excusas para matar. Finalmente parece que los medios «urbi et orbi» y en todos los soportes, han perdido objetividad. Lástima grande.