El 22 de abril de este año, Donald Trump concedió una entrevista a TIME en la Casa Blanca con un titular revelador: «100 días de Trump». Entre referencias a China y a Nvidia —dos retrocesos escandalosos en sus negociaciones—, hubo una afirmación que pasó desapercibida para muchos pero que encapsula la esencia de su estrategia comercial …
«El único récord que hizo este imbécil de Milei es los 490 mil millones de dólares que tenemos de deuda a abril. Esa deuda devenga por mes, 4.700 millones de dólares, unos 5 billones de pesos. El gasto en todo lo que hace el Estado, es de 10,1 billones de pesos. Si pagara los intereses, tendría que pagar 5 billones. Es la mitad. El Gobierno está quebrado, lo que pasa es que nadie se lo dice, pero la connivencia de los grandes medios, de las provincias y los gobernadores, hace callar esta verdad que es grande como un rancho».
El nuevo partido anunciado por Jeremy Corbyn y Zarah Sultana demuestra que Gaza se ha convertido en una fractura clave en la política británica.
El Partido Laborista de Keir Starmer ya no puede depender de silenciar a la izquierda. Dejando atrás el aislamiento, pero también la unidad forzada con las estructuras del viejo laborismo, Corbyn y Zarah han decidido finalmente asumir los riesgos y fundar una alternativa que, aún sin garantías de éxito, puede reconfigurar el sistema de representación del Reino Unido y ser devastador para el anquilosado laborismo.
Tras la convención socialdemócrata de la mano de Tony Blair (su mejor invención según Tatcher) el Laborismo ha perdido su capacidad de representar a amplios sectores populares, en particular jóvenes, golpeados por la crisis económica y social, sin perspectivas a la vista.
Romper para volver a representar.