En la década de 1660, el rey francés Luis XIV ordenó a su ministro Jean-Baptiste Colbert desarrollar y diversificar la economía de Nueva Francia (futura Canadá), en América del Norte. El territorio hasta ese momento era un puñado de asentamientos de unos pocos cientos de personas, mayoritariamente hombres solteros que se dedicaban a la pesca y comercio de pieles de animales; también existía una economía feudal con títulos de nobleza.
Esta semana, Delaware aprobó un proyecto de ley que protegería a los multimillonarios tecnológicos Mark Zuckerberg y Elon Musk de los litigios. La compañía de Zuckerberg, Meta, ayudó a redactar la ley.
La brutal destrucción de la obra que rendía homenaje a Osvaldo Bayer en las cercanías de Río Gallegos es síntoma de la actualidad y la vitalidad de su pensamiento, siempre necesario, pero sobre todo cuando toca, nuevamente, transitar tiempos de oscuridad.