Actualmente existe una pequeña industria de comentaristas en todo el planeta y en Argentina más aún, que insisten en que, si los demócratas quieren vencer a Trump, como símbolo de vencer a la eltraderecha, los opositores deben concentrarse en los temas prácticos de la vida cotidiana; en estos tiempos sin precedentes, dicen, es demasiado arriesgado aspirar a medidas sin precedentes. Esta visión del mundo genera resultados cada vez más absurdos (Trump y también su mascota Milei está ganando porque se concentra en los «temas cotidianos», como secuestrar trabajadores de la construcción y contagiar de sarampión a los niños). Pero los candidatos «progresistas» compartían esta visión, y eso los llevó a malinterpretar profundamente el momento político. El triunfo de Mamadani en Nueva York (!!) muestra que los votantes no estaban cansados de los extremos y buscando el centro; no estaban cansados del progresismo de Biden y buscando sentido común; estaban cansados de un statu quo que claramente no funciona ni como política (no pueden pagar el alquiler) ni como política institucional (gobernados por fascistas), y buscaban algo agresivamente nuevo. Zohran ofreció eso. Por suerte el ejemplo está esparciéndose en el planeta y ya en Argentina se notan los cambio en la oposición: Renovación de la CGT, homenajes a José Rucci, tercera vía renovada con la participación se Juan Schiaretti, en fin todas nuevas canciones como por caso Proud Mary , que cierra esta comumna, sin ir más lejos. Sin duda el «efecto Mamdani».
Una inmensa flota naval y aérea —la mayor del Caribe en una generación— se está concentrando frente a las costas de Venezuela. El Pentágono la denomina “despliegue de seguridad regional”. Pero su aspecto, sonido y movimientos son los de una guerra. Lo que Washington está construyendo no es una mera demostración de fuerza; es una postura agresiva destinada a quebrar la resistencia de la República Bolivariana e instaurar un orden dócil y proestadounidense en Caracas. El cambio de régimen no es una consecuencia accidental de esta movilización, sino un objetivo central. Analizamos este objetivo imperialista, desde dos posiciones conceptualmente antagónicas: La de la izquierda socialista reunida en el portal «Struggle – La Lucha» y un sector fundacional de MAGA expresado por el conservador católico Tucker Carlson.
Branko Milanovic es uno de los comentaristas más autorizados sobre desigualdad global, globalización y capitalismo. Ha escrito extensamente sobre estos temas en sus libros Capitalism, Alone y Visions of Inequality, así como The World Under Capitalism, una antología de sus populares entradas de blog sobre estos asuntos.
La llamada “curva del elefante”, el famoso gráfico que analiza la distribución del ingreso mundial y que elaboró junto con Christoph Lakner en 2013, es quizá la mejor síntesis de los logros de la globalización —como la reducción general de la desigualdad global— y también de sus males subyacentes, como el ascenso de una élite global no sujeta a rendición de cuentas.