Un gobierno elegido con el voto popular ejecuta un plan sistemático de endeudamiento y fuga de capitales y, paralelamente, la enajenación del patrimonio argentino. Esto margina y expulsa a la población a la pobreza en el presente, y sin futuro, o peor con un futuro que mejor no llegue nunca. ¿Triste? » Ana, la alegría sos vos»