La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ha protagonizado una de las carreras políticas más eclécticas de la Argentina, transitando desde la Juventud Peronista hasta su reciente afiliación a La Libertad Avanza. Su trayectoria incluye múltiples partidos, coaliciones y cambios ideológicos, desde el menemismo hasta el antimenemismo y del macrismo al antimacrismo. En fin, un ejemplo de que «todos unidos», triunfan ellos
Alberto Nadra rescata del olvido a las Juventudes Políticas Argentinas, un movimiento que en los años 70 emergió como faro de ideas y acción en tiempos turbulentos. El análisis, al que suma una cronología inédita de sus etapas, reivindica aquella lucha, explica su ocaso e interpela al presente: su legado sirve hoy como espejo crítico para repensar la política y construir proyectos colectivos ante el avance ultraderechista, la fragmentación social y la posverdad que atomiza el debate público.
La mayoría de los especialistas consultados por Página/12 sostiene que lo que se viene es una unificación del peronismo (después del fallido FDT, algunos somos más cautos) y que el eje de la campaña será el modelo de Milei. El oficialismo, reforzó el liderazgo de Cristina al proscribirla y pierde a su principal oponente en la arena electoral, pero no política y deberá desechar la estrategia de polarizar con CFK, aunque no parezca posible con Cristina «balconeando». Ahora corren el riesgo que se debata la crisis socioeconómica, el endeudamiento y una crisis que, como es obvio, todos ven imparable.