Ha pasado poco más de una semana desde que Donald Trump mostró, de forma jocosa, unos cuantos carteles con aranceles específicos para más cien países en el mundo. El anuncio del “Liberation Day”, en realidad, iba dirigido a un puñado de países con los que Estados Unidos mantiene enormes déficit comerciales: China, la Unión Europea, India, Japón, México, Vietnam, Canadá, Corea del Sur, entre otros.
Ayer, el presidente Donald Trump implementó su nueva gama de aranceles a las importaciones estadounidenses llamados aranceles recíprocos. Además de los anunciados el miércoles pasado (Día de la Liberación), Trump incluyó un gravamen adicional a las importaciones chinas en represalia por la decisión de China de imponer un arancel del 34% a las importaciones estadounidenses, que a su vez fue una represalia contra el aumento del 34% de Trump a las importaciones chinas propuesto la semana pasada.
«Trump va a conseguir algo que seguramente no buscaba: la cohesión de todos los países que quiere fragmentar y que de un modo u otro necesita.» Quizás la lección para los europeos venga de América Latina. Una semana después de la histórica confrontación entre el presidente colombiano Gustavo Petro y Donald Trump, conversamos con Ernesto Samper sobre lo que significa para la región el agresivo proyecto expansionista de Trump.