El ataque que mató a siete voluntarios de la ONG World Central Kitchen es el último ataque de Israel al sistema de ayuda humanitaria en Gaza. Esta vez, la mayoría de los muertos son occidentales, por lo que Israel tendrá dificultades para justificar el ataque.
Frente al escepticismo, al individualismo cinismo, la frustración y la pérdida de futuro que generan las políticas y la comunicación de las nuevas derechas, el empobrecimiento generalizado, surgen interrogantes como ¿por qué Milei puede hacer lo que hace sin mayor disenso o protesta, o sin que la sociedad se involucre? O también ¿preguntarnos sobre si es posible reconstruir una alternativa democrática en estas circunstancias de predominio de una cultura neoliberal global? ¿Generar esperanza sobre otro camino cuando se produce una fuerte ruptura en la relación estado-sociedad? En todo caso, se trata de trabajar sobre el anarco – capitalismo, la extrema derecha, de un outsider que hasta hace tan solo dos años tenía dos diputados, sin gobernación o municipio alguno, y hoy está desguazando el Estado y generando otro modelo de acumulación favorable a las elites y al neoliberalismo y reseteando a la Argentina.
Más de 9.000 mujeres palestinas han sido asesinadas desde el comienzo de la guerra israelí contra la Franja de Gaza. Las madres han sido la mayor parte de los asesinatos israelíes, con una media de 37 madres al día desde el 7 de octubre.