El ex-presidente fue la estrella de la reciente Conferencia Política de Acción Conservadora, de la que participaron otras figuras de la derecha radical global. Rodeado de un público incondicional, Donald Trump anunció su reconquista del poder.
Lo central de esta mirada es la constatación de que los distintos bloques dominantes no salieron de las crisis disminuyendo la explotación del trabajo, sino aumentándola. Por caso, ¿la salida de la crisis de 2001 no ocurrió vía mejora de los salarios? No, la economía no se recuperó de esa manera. Los salarios y las jubilaciones se desplomaron (la pobreza aumentó al 56%), antes de que, a mediados de 2002, se recompusiera la inversión. Otro ejemplo: la recuperación de la economía en los 1990 recién se produjo luego de una gran caída del salario, provocada por la hiperinflación de fines de los 1980 e inicios de la siguiente década. Evidencias que nos advierten sobre el presente y lo que sobrevendrá en esta nueva crisis no solo económica, que amenaza ser de una intensidad muy superior a las anteriores.
En los últimos años del siglo XX se crearon zonas económicas especiales que liberaron a los capitalistas de las limitaciones habituales de la soberanía popular. Este fenómeno vino acompañado del auge de ideologías libertarias radicales que pretenden acabar completamente con la democracia y en Argentina lo están intentando con éxito variado.