A poco más de un año de su histórica llegada al gobierno, la izquierda colombiana enfrenta diversas dificultades, que provienen tanto de la acción opositora como de sus propias filas.
Sin su componente kirchnerista que se materializó desplazando del centro a la figura de la vicepresidenta en las dos últimas campañas, el peronismo se reveló como un bergantín sin rumbo, doctrinaria y electoralmente. Un partido que representa apenas a algunas secciones del conurbano (la tercerasección electoral), retazos del norte grande y poco más.
Una «pausa humanitaria» en Gaza significará poco para los palestinos que luchan contra la deshidratación y las enfermedades; lo que se necesita es el fin del asedio israelí.