Aunque el apoyo a la negociación colectiva debería ser preferible para abordar el empleo de bajos salarios, muchos Estados, por ejemplo en Europa Central y Oriental, tienen una cobertura de negociación tan baja que la negociación colectiva no resolverá sus problemas a corto plazo. De ahí que los salarios mínimos legales sigan siendo una herramienta importante, pero deben fijarse a un nivel suficientemente alto. La crisis del coste de la vida no ha hecho sino aumentar la urgencia de ajustar rápidamente los salarios mínimos legales a niveles adecuados . Muy lejos de la realidad de Argentina donde el Gobierno nacional convocó el miércoles al Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo Vital y Móvil a reunirse el próximo jueves 15 para poder definir un nuevo piso salarial, actualmente fijado en $ 156.000 (!) La CGT pide un 85% de aumento con lo que el SMVM alcanzaría los $288.00. La línea de pobreza para un hogar tipo sin alquiler supera los $505.000 mensuales, netos.
La gestión y específicamente el ajuste de ingresos salariales y previsionales ya es vivido con niveles de rechazo cercanos al 60%. Lo que queda es a medida que transcurra la gestión, la imagen presidencial se alinee con la imagen de gestión, hasta que la imagen negativa domine la figura presidencial. El tiempo que demorará la caída no lo sabemos. Caída de imágen, desde luego.
El fracaso parlamentario de la Ley Ómnibus, enviada por el gobierno neoliberal de Javier Milei, es un hecho político importante que refleja los desacuerdos existentes en el vasto campo de la derecha. Contradicciones que pueden expresar mucho más que desencuentros entre legisladores.