Quizás el único ejemplo reciente de política de «liquidación» es el intento del presidente Milei en Argentina. Pero sus drásticos recortes en el sector público, mientras mantienen altas tasas de interés y restringen la oferta monetaria, no han producido ningún resultado «creativo». En cambio, su intento de «limpiar» el sistema del gasto «innecesario» de Argentina, los trabajadores improductivos y las empresas débiles, para hacer que la economía sea «más delgada y en forma», ha llevado a la moneda argentina al borde del colapso, ya que las reservas de divisas se agotan y enfrentan enormes deudas de divisas que pronto deberán pagarse. ¿Cómo? La entrega no puede ser narrada.
Tom Douglas Homan, nombrado como “el zar de las fronteras” de la Casa Blanca, recibió una cantidad de dinero no revelada de la empresa Geo Group, una de las dos compañías más beneficiadas con las políticas de deportación. Homan de 63 años ocupa el segundo puesto como como director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y es considerado una de las figuras claves de la administración trumpista.
Ben Cohen, de 74 años, convirtió un pequeño negocio de barrio en una de las marcas más icónicas del mundo: Ben & Jerry’s. Con una inversión mínima, una batidora prestada y su amigo de la infancia, Jerry Greenfield, fundó un imperio millonario que conjuga sabores de helados con un fuerte mensaje social y político. Y si bien dejó de ser el CEO de la compañía hace poco más de tres décadas, nunca se alejó del activismo y las controversias. Su charla con Tucker Carlson resulta muy interesante y muy lejos de la venta de helados.