Hungría celebró elecciones generales hoy y cerró el ciclo de Orbán a pesar del apoyo injerencista de Trump y su banda. Hungría es un país relativamente pequeño, con menos de 10 millones de habitantes, un PIB de apenas 220.000 millones de dólares y tan solo 8,2 millones de votantes inscritos. Estas fueron elecciones cruciales, no solo para los húngaros, sino también para la Comisión Europea y los principales gobiernos europeos. El actual gobierno de Fidesz, liderado por el primer ministro Viktor Orbán, ha sido una espina clavada para la UE durante años. Orbán se ha opuesto a las sanciones de la UE contra Rusia y recientemente bloqueó la implementación de la última ronda de financiación de la UE para Ucrania, por un valor de 96.000 millones de euros, alegando que Ucrania ha dejado de importar gas ruso.
La UE ha respondido reteniendo la parte que le corresponde a Hungría de los fondos estructurales y de apoyo. Orbán goberno 16 años sorteando todo tipo de dificultades, no pudo resistir sin embargo el abrazo con nuestro Psycho Killer.
En medio de una crisis que golpea el corazón de su relato —atravesada por el caso Manuel Adorni, jefe de gabinete, y los créditos millonarios a funcionarios— el gobierno de Javier Milei activa la denuncia de “injerencia rusa” y la instala como eje central para correr el eje de los cuestionamientos internos. La maniobra reorganiza la discusión en clave de guerra informativa, con validación estatal, amplificación digital y construcción de enemigo externo, en sintonía con la profundización de la estrategia de guerra psicológica de Estados Unidos, a partir del cable de Marco Rubio conocido en los últimos días.
Steve Sweeney estaba informando sobre el asesinato de civiles por parte del gobierno israelí en el Líbano cuando las FDI intentaron asesinarlo en cámara. Esto es lo que están pagando los impuestos de los estadounidenses sostiene Tucker Carlson. Steve Sweeney es un periodista galardonado con base en Beirut y ha estado informando desde el frente de la guerra de Israel en el Líbano durante los últimos años. Pasó alrededor de dos años cubriendo el conflicto en Ucrania desde el lado ruso y dio testimonio en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En marzo de 2026, escapó por poco de la muerte tras un ataque aéreo israelí contra un puente desde el que informaba en el sur del Líbano. La comparación entre el sur del Líbano y Gaza se ha vuelto recurrente debido a la magnitud de la destrucción y al desplazamiento masivo de civiles en los últimos meses.Actualmente, el panorama en la región refleja lo que muchos analistas y organismos internacionales llaman la «Doctrina Gaza» aplicada al territorio libanés