El endeudamiento de los hogares siempre fue, y es, un indicador notable de la ruina en general y la debacle de segmentos medios en particular. Un breve informe del Instituto Argentina Grande, nos permite ver «una luna mala, llegando» …
La posición de Cristina Kirchner respecto a la necesidad de unidad y el genocidio que perpetra el estado sionista en GAZA es histórica. Por caso, después del acto realizado en el Museo de las Mujeres Argentinas del Bicentenario, la en julio de 2014, la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, reclamó la unidad nacional, en un mensaje a los jóvenes en la Galería de los Patriotas Latinoamericanos: “Tenemos que ser muy fuertes los argentinos, muy unidos, porque van a intentar tratar de dividirnos. No lo van a lograr porque realmente el Mercosur, la Unasur, la América del Sur, la Celac, estamos definitivamente unidos, porque hemos aprendido que la unidad hace la fuerza y que solamente juntos vamos a lograr ser protagonistas en este mundo complejo” Cristina Kirchner también se refirió a la situación de Palestina y su pueblo en GAZA, hoy ya convertida escalando a genocidio: “Nuestra inmensa solidaridad con Palestina, todos los niños, las mujeres y todo lo que está sucediendo allá. Nos duele desde lo más profundo. Hoy tenemos un sacerdote con 29 niños discapacitados y monjas en un sótano de una iglesia en Gaza. Estamos en contacto para que le lleguen alimentos y víveres, y son niños que el cura no quiere abandonar. Dios ilumine, cualquier Dios, no se puede hablar de Dios y hacer esas cosas. Hay un solo Dios y ese Dios jamás puede justificar la devastación de inocentes, por eso quiero solidarizarme con esa situación y convocar a un cese el fuego y a la paz en este mundo de violencia y tanta injusticia”.
La mayoría de los votantes no rechazan a los demócratas por la «batalla cultural» ni los «excesos progresistas». Los rechazan porque no cumplen, solo proponen falsas promesas que no se toman en serio la recuperación del mandato de lo que fue el partido de la clase trabajadora de Estados Unidos. Entonces, para llegar a los votantes «persuadibles» de los estados indecisos, los demócratas no necesitan imitar a Trump en temas divisivos; necesitan demostrar que están alineados con los trabajadores. En este sentido preciso hubo un momento a mitad del debate para la alcaldía de Nueva York del 13 de octubre, que captó a la perfección lo drásticamente desconectados que están los demócratas tradicionales como y del establishment como Cuomo, respecto a sus electores patentizada con la irrupción de un nuevo candidato que combate esa desconexión, desde Nueva York hasta Gaza: Zohran Mamdani.