Las elecciones hondureñas del 30 de noviembre estuvieron marcadas por una fuerte injerencia de Donald Trump, quien amenazó al país si no ganaba «su candidato». Rixi Moncada, candidata del partido de Xiomara Castro, cayó al tercer lugar, en medio de denuncias de manipulación del recuento electoral. Incluso el Congreso Nacional declaró que las elecciones fueron un fraude organizado por redes criminales ligadas al narcotráfico apoyado por Donald Trump y no las validará.