La gran inestabilidad política le dio a Perú al sexto presidente en apenas nueve años, en un contexto de creciente criminalidad, protestas sociales y denuncias de corrupción que por ahora sigue sin trasladarse a la macroeconomía del país. El Congreso de Perú, dominado por una fragmentación de fuerzas conservadoras, destituyó a la impopular Diana Boluarte (63) y designó presidente a José Jerí (38), en un intento por asegurar una mínima estabilidad política hasta las elecciones de abril y contener el descontento social por una creciente criminalidad en el país. Paralelamente el modelo socioeconómico dominante logra la peor posición histórica del Perú en el IPSM, indicó Centrum PUCP. El IPSM mide la capacidad que tiene una sociedad para satisfacer las necesidades básicas de sus ciudadanos, de contar con infraestructura e instrumentos para poder mejorar la calidad de vida y de crear oportunidades para que todos tengan la posibilidad de lograr su pleno potencial. Dicho análisis se realiza a partir de la medición de 57 indicadores sociales y ambientales.
La administración Trump está haciendo tantas cosas corruptas, destructivas y simplemente estúpidas que el intento fallido de rescatar a Javier Milei (el presidente argentino al estilo MAGA) con miles de millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses ni siquiera figura entre las diez primeras. Pero la debacle argentina está acaparando mucha atención pública, y con razón: es un caso aleccionador, una demostración descarada de la hipocresía e incompetencia de la administración.
Duele tanto, ha pasado tanto tiempo
Mamá, estoy volviendo a casa
Amor egoísta, sí, estamos solos ambos
El viaje antes de la caída, sí
Pero voy a llevar este corazón de piedra …