Que Milei mantenga muy alta su imagen en este escenario dramático, obedece a razones que se han analizado en otras notas y escapan a la extensión de ésta. El sabio consejo del filósofo judío-holandés del siglo XVII Baruch Spinoza, que decía: “en política no hay que reír ni llorar, sólo comprender”, hoy no evita que escriba esta nota sin enjugar permanentemente las lágrimas y preguntarme qué pasa con millones de compatriotas que contemplan impertérritos un escenario de crueldad explicito, de disciplinamiento social a través de hordas de insultadores y de una irracionalidad que irrita a los ojos.
A continuación, se presenta una hoja informativa sobre cómo el ambicioso proyecto de ley presupuestaria de Trump recorta servicios y beneficios esenciales para los trabajadores, con el fin de dárselos a los ricos. Esta hoja informativa fue elaborada por los Consejos de Trabajadores de Luisiana. Algunos ejemplos se refieren a Luisiana, pero la mayoría de las estadísticas corresponden a todo Estados Unidos.
Cristina Kirchner definió su participación electoral en la tercera sección bonaerense, junto con la primera, la más poblada. Según los datos del último censo, allí viven alrededor de 6,5 millones de habitantes, más de un tercio de los 17,5 millones de bonaerenses. Y según las cifras del último padrón, son 4.846.000 los electores habilitados para votar en 13.546 mesas. El desafío que asume CFK es tan grande como intransferible, en medio del desánimo general de la que fue su base electoral antes de la debacle del FDT: «Volver a representar».