El nivel de recursos estratégicos en el territorio nacional permite pensar en un salto exportador energético.
Corresponde analizar el camino y la huella que puede seguir o consolidar la Argentina para aprovechar la oportunidad de la transición energética global. En el mundo, de 2023 a 2024 el consumo de litio aumentó casi un 30%, mientras que, según el Departamento de Energía de Estados Unidos, para 2035 el consumo mundial será entre tres y diez veces más grande que el actual, vinculado a las nuevas tecnologías, por ejemplo la electromovilidad.