Con el cierre de listas ya concretado para las próximas elecciones de medio término y con las heridas internas que aún quedan en el aire tanto para el oficialismo como la oposición, la danza de nombres comienza a caminar y los analistas a observar. Artemio López, sociólogo y titular de la consultora Equis, un agudo observador de la política argentina, siempre parado desde el peronismo, sin pose equidistante, advierte sobre el carácter de transición que tendrán los comicios, en el marco de un gobierno de Milei cuyo programa “está acabado”.
El Fondo Monetario Internacional fue muy claro en su último informe de presentación técnica por la aprobación de las metas del primer trimestre del año, previa al desembolso de unos US$800 millones comprometidos por el organismo. En el escrito firmado por el departamento para el hemisferio occidental, liderado por el chileno Rodrigo Valdes (Sturzenegger´s boy), se menciona que el futuro de la política cambiaria argentina debe asimilarse a la experiencia peruana implementada desde 2006 por Julio Velarde (el cuasi ignoto pelado de la foto junto a nuestro Bausili). La dirigencia peruana se le anima a cualquier persona que asuma la titularidad de la Casa de Pizarro, la sede del gobierno, pero hoy a ningún político o política que quiera permanecer en la cúpula del poder de ese país o busque tener cierto respeto técnico, se le ocurre criticar (y mucho menos accionar en contra de su estabilidad), contra Velarde. El actual titular del BCRP sobrevivió a siete presidentes, quienes llegaron y fueron eyectados con mayor o menor polémica; suicidios incluidos (atentos a esta modalidad de «transición»). Veamos el caso de Pedro Castillo y sus ministros ….
La Argentina arrasada que dejará Milei reclamará la recomposición de la calidad de vida de la inmensa mayoría de nuestro pueblo. Será la deuda prioritaria. Pero para avanzar en ese sentido, al mismo tiempo habrá que generar reformas en el plano político con la finalidad de profundizar el sistema democrático mediante formas de participación y control popular.