El 7 de noviembre de 2025, Donald J. Trump declaró la Semana Anticomunista 2025 como «un solemne recuerdo de la devastación causada por una de las ideologías más destructivas de la historia.» Proclamó que el comunismo era una historia de «sangre y dolor» y que no era más que servidumbre. La siguiente afirmación es especialmente destacable: «Las nuevas voces ahora repiten viejas mentiras, encubriéndolas en el lenguaje de ‘justicia social’ y ‘socialismo democrático’, pero su mensaje sigue siendo el mismo: renuncia a tu libertad, deposita tu confianza en el poder del gobierno y cambia la promesa de prosperidad por el vacío consuelo del control.»