Cuando el triunfo de Barack Obama, los analistas y opinadores «progresistas» y «liberals criollos» supusieron que había triunfado el negro Rada. No pasó. Hoy es un secreto a voces que los discursos de Trump sobre la invasión y las deportaciones, así como sus planes de trasladar a miles de militares estadounidenses a la frontera, no sólo han resultado populares entre su gran electorado, sino también entre las empresas de prisiones privadas como GEO Group y otras que construyen la infraestructura de pesadilla presente y futura para un mundo de deportaciones. Obviamente no han resultado menos populares entre los propios demócratas a la cabeza en materia de deportaciones masivas
En este aporte Rusconi analiza la gran interacción que existe entre el negacionismo, los discursos de odio y la posibilidad histórica de grandes tragedias humanitarias y genocidios. Analiza la necesidad de legislar el llamado delito de negacionismo. La puesta en riesgo de la vida y la propia convivencia en comunidad hacen que no sea atendible la objeción fundada en el paragüas de la libertad de expresión. Como se afirma en el artículo, se trata de negar la misma negación con una amenaza punitiva, y por ello se busca enaltecer aquello que se pretendió afirmar con la pena de los genocidas.
Romper la paradoja de Tocqueville, requiere de transformar la ausencia de deseo de igualdad que se vive como Privación absoluta y recuperar el deseo y la percepción de Privación relativa. La dirigencia política social y gremial, no necesariamente la instituída como tal dirigencia, son claves de este proceso.