La semana pasada, Zambia llegó a un acuerdo para aliviar casi 4.000 millones de dólares adeudados a tenedores de bonos privados, lo que generó esperanzas de que una prolongada reestructuración de la deuda del segundo mayor productor de cobre de África estuviera llegando a su fin. Habían sido necesarios tres años para conseguir una «reprogramación» de la deuda. Pero no ha desaparecido, simplemente es un poco más pequeño y el costo del servicio es un poco menor.
Vivimos en la época de los algoritmos. Las decisiones que afectan a nuestras vidas no están hechas por humanos, sino por modelos matemáticos. Estos esquemas se diseñaron para permitirnos, entre otras cosas, ahorrar tiempo, pero además se los popularizó como procesos más justos y objetivos. Antes estas técnicas la resolvían seres humanos, trabajadores ineficientes, según el progreso por estar dotados de un cúmulo de problemas: familia, horarios, prejuicios, arbitrariedades, etcétera, escarbando en montaña de papel para obtener un, ¡deficiente! resultado.
El pasado lunes la diputada de La Izquierda en el Bundestag Sahra Wagenknecht anunció en rueda de prensa en Berlín que abandonaba el partido y fundaría otro nuevo en enero, poniendo fin a meses de fuertes tensiones internas, rumores e incertidumbre. Con su marcha y la de otros nueve diputados, La Izquierda perderá el grupo parlamentario en el Bundestag y afrontará una nueva y complicada fase. El partido escindido, que por ahora lleva el nombre de Alianza Sahra Wagenknecht, podría obtener hasta un 12% de los votos en las próximas elecciones federales según los primeros sondeos -un porcentaje superior en los territorios de la antigua Alemania oriental- y alterar así el sistema de partidos alemán. Debido al peso que hasta la fecha tenía La Izquierda alemana en el conjunto de la izquierda europea, la decisión de Wagenknecht tendrá sin duda repercusiones más allá de las fronteras alemanas. Por la importancia de este hecho, Sin Permiso ha traducido la carta de los nueve diputados que han abandonado la formación y que publicaron en el diario junge Welt.