Los yacimientos de Latinoamérica son gigantescos y en el salar de Uyuni no vive nadie. La cuestión es que China ha llegado antes. Ha conseguido importantes contratos en el triángulo suramericano y también en Australia, donde existen importantes reservas. Y dispone de mayor capacidad de refino y tratamiento del material. La propuesta europea consiste en invertir en la extracción del litio con mejores criterios de protección ambiental, aportando tecnología de refino a los países donde se hallan los yacimientos. En pocas palabras, intentar mejorar la oferta de China.