Negri ostenta su provincialismo teórico y afirma rápido «Tanto la liquidación inicial de Gramsci por Althusser en Para leer El capital como su posterior y ambivalente acercamiento a Gramsci en la última fase de su pensamiento (la llamada «filosofía del encuentro») tienen lugar en el interior de un aparato epistemológico —típicamente francés y vinculado a la crítica del lenguaje científico propia de la escuela de Canguilhem— que es ajeno al marxismo gramsciano. Hay que reconocer, sin embargo, que no es mucho lo que Thomas apuesta a las similitudes [entre Gramsci y Althusser]; al contrario, reniega de ellas sin rodeos. ¿Pero, entonces, por qué detenerse en semejante confrontación? Porque según algunos althusserianos ese episodio —el encuentro entre Althusser y Gramsci— constituiría «el último gran debate» en torno a la definición de «filosofía» en Marx. Pero ¿acaso tuvo tanta importancia ese debate?» La tuvo entre otras cosas para saber que el provincialismo teórico europeo funciona en muchas direcciones. Althusser lleva ventaja, lo reconoce, Negri no.
Cuando cogobierna el Fondo el camino a una crisis social e institucional profunda está abierto. En su recorrido aparecen propuestas esotéricas, síntomas . La dolarización es una que, previo a la mega crisis de 2001, también tuvo sus diez minutos de gloria a través del CEMA y Jorge Ávila como emisores. Hoy le toca a Milei, pero no es el peluca el problema, la maldición es el FMI. Nos gobierna el ajuste.
Asumir las transformaciones inexorables en el tipo de unidad histórica, política y social que se construyó para el lapso comprendido entre los años 2019-2023 sin perder la vocación de mayorías, es el gran desafío de la etapa actual para el peronismo kirchnerista, tarea compleja, sin duda, pero inevitable e históricamente recurrente.