La banda Primal Scream tuvo la osadía de decir a su público que el gobierno británico es cómplice de genocidio. Han sido denunciados a la policía por hacerlo. En cuanto al «antisemitismo», estamos tan inmersos en el agujero de conejo que la palabra ya no necesita hacer referencia a «odiar a los judíos». Incluso el supuesto liberal Guardian utiliza el término sin cuestionar para referirse a «ser desagradable con Israel» – un estado cuyo comportamiento genocida hacia el pueblo palestino en los últimos dos años debería hacer casi imposible decir algo demasiado «desagradable» al respecto.
Tras los sucesivos rescates cuyo punto más alto fue el que asignara el Tesoro norteamericano, el modelo que encarna el actual oficialismo mostró una vez más que no es autosustentable y mucho más. Veamos algunos detalles …
La disputa por una normativa que regulara las elecciones en sindicatos intervenidos, con comisiones transitorias o mandatos prorrogados, abrió la discusión sobre la democracia sindical, y también sobre el papel de los sindicatos en el nuevo régimen político surgido tras las elecciones del año1983. La en su momento rutilante «Ley Mucci» ( todo pasa) precuela de los sucesivos intentos de reforma laboral en democracia, engendro alfonsinista que ,como el resto de los intentos de reforma, fue de neto corte intervencionista, ilegal y con el objetivo central de debilitar la estructura gremial centralizada y abrir paso futuro a negociaciones por empresa con primacía respecto a la negociación nacional, como la que explicita abiertamente el último intento de reforma que estamos transitando ya no en nombre de «la democracia», como en 1983, hoy inspirados en «la libertad».