Israel nos ha encerrado a todos en un «debate», completamente alejado de la realidad, que se refiere únicamente a los muertos directamente por sus bombas y disparos, no al genocidio que está librando por otros medios. Más allá del «alto el fuego», una tregua jamás concretada dirigida a torcer la opinión pública internacional que por primera vez y masivamente «pudo ver» lo que está sucediendo, el exterminio continúa y se extiende con el apoyo de un sector de la coalición de gobierno estadounidene.
El último Informe Mundial sobre la Desigualdad 2026 revela la profunda brecha entre ricos y pobres en el mundo, una división que se está profundizando hasta el extremo. Basado en datos recopilados por 200 investigadores y organizados por el Laboratorio Mundial de Desigualdad, el informe concluye que menos de 60.000 personas (el 0,001 % de la población mundial) controlan tres veces más riqueza que toda la mitad más pobre de la humanidad.
«Trump le dio crédito a Dios por haberle salvado la vida cuando una bala le atravesó la oreja. Cree que está donde está por Dios. Y pienso que el presidente Milei siente que él está donde está por el mismo motivo». Y agregó que el propio Milei le admitió que no solo está convencido de que «Dios lo puso» ante la máxima investidura sino que su presencia que fue un factor determinante detrás de los números que obtuvo La Libertad Avanza en la elección de octubre. Lo dijo Franklin Graham que no es cualquier pastor del ala protestante del cristianismo que respalda al actual gobierno sionista de Israel. Hijo de Billy Graham, un reconocido teólogo norirlandés que fundó una dinastía religiosa en Estados Unidos, continúa cerca del poder en Washington siguiendo la línea de su padre. Así se convirtió en uno de los protagonistas de la ceremonia de asunción del binomio Trump-Vance el 20 de enero.