Líderes al menos «irresponsables» permitieron que Israel y Estados Unidos desgarraran el derecho internacional en Gaza. Ahora, frente a Groenlandia y Ucrania, sufren un grave caso de «arrepentimiento del comprador».
Desde luego Trump no se arrepiente de nada, conoce su juego. Ha iniciado ahora la segunda etapa de su plan : «La junta de Paz».
El borrador de los estatutos plantea una cuota para ser miembro permanente: 1.000 millones de dólares (864 millones de euros). Pese al coste, hasta el momento alrededor de veinte países confirmaron su adhesión, entre ellos obviamente Argentina, Hungría, Israel, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos y Paraguay.