No es sólo económico, el fuerte componente religioso de la guerra en medio oriente es insoslayable, su intensidad y duración también lo incorpora.
Al respecto Israel impidió el Domingo de Ramos, la entrada de un grupo de sacerdotes a la Iglesia del Santo Sepulcro.
Esta medida obturó que los fieles celebraran el Domingo de Ramos en el lugar de la crucifixión y sepultura de Jesús por primera vez en siglos. Esta historia para muchos, marca el último capítulo del ataque contra Jesús y la verdad que representa.
La cancelación de las celebraciones de Semana Santa en el lugar más sagrado de la cristiandad es una señal de la creciente hostilidad que enfrentan los cristianos.
En el video de apertura, el obispo Joseph Strickland participó ayer en The Tucker Carlson Show y da su opinión sobre el cierre del Santo Sepulcro, hace recordar a todos lo que Dios piensa sobre la guerra, y explica por qué la limpieza étnica de Gaza es el “holocausto de nuestro tiempo” y mucho más. Cerrando la nota el obispo Barron sobre el nuevo Papa, la persecución religiosa y por qué los jóvenes se acercan a Cristo.
De mendigo a millonario en dos años es algo que no se tolera ni siquiera acá, tierra de oportunidades para aventureros. A la Jefatura de Gabinete se llega siendo millonario, no en medio del trámite; y con cicatrices, habiendo pasado algunas veces del honor al horror, de la luz a la vergüenza. Se llega con los hijos entrenados en el arte de la simulación, y no aprendiendo de golpe, un domingo a la noche, las nuevas rutinas que no se pueden contar el lunes en la escuela.
En este artículo te explicamos qué es un ataque de falsa bandera, las principales acusaciones de uso en el contexto de la guerra de Ucrania y cuáles han sido los más importantes de la historia. Hubo muchos, hay y habrá muchos más. Un ataque de falsa bandera es una operación encubierta diseñada para que parezca que fue realizada por una entidad distinta a la que realmente la ejecutó. El objetivo principal es alterar la narrativa pública al culpar a un adversario de un acto propio, creando así un pretexto para justificar acciones militares, políticas o represivas. Cómo funciona la alteración de la narrativa
Este tipo de tácticas buscan manipular la percepción pública de las siguientes maneras:
Creación de un pretexto: Se utiliza para justificar una declaración de guerra o una invasión ante la comunidad internacional y la propia población.
Desacreditación del enemigo: Al atribuir un acto atroz o ilegal a un oponente, se daña su reputación y se le resta apoyo político.
Consolidación del poder interno: Fabricar una amenaza o un «enemigo interno» permite a un gobierno unir a la población bajo una causa común o desviar la atención de crisis domésticas.
Guerra de información: En la era moderna, el control de la narrativa a través de la propaganda y redes sociales es tan crucial como el ataque físico, sembrando dudas razonables incluso cuando no se logra convencer totalmente de la culpabilidad del otro. El concepto se originó en el siglo XVII, refiriéndose a barcos piratas que izaban banderas de naciones aliadas para acercarse a sus víctimas sin ser detectados. Hoy en día, también se aplica en el ámbito digital, como ciberataques diseñados para parecer provenientes de otros estados y así afectar infraestructuras de seguridad o influir en procesos políticos.