Mientras se demoniza a los públicos opositores como racistas, la tecnología y las estrategias que hoy se usan contra los palestinos se convertirán en los muros de las prisiones del mañana para todos nosotros. El ejemplo de La Argentina, su gobierno de desposesión, entrega masiva y su alineamiento incondicional con el estado israelí en la perpetración del genocidio en GAZA, no requiere mayores comentarios. Van por vos.