Mientras el INDEC se empeña en alimentar el show de baja en la pobreza, el CISUR (Centro para la integración socio urbana), una organización dedicada al estudio, la investigación y el diseño de políticas públicas para el desarrollo de territorios inclusivos y sostenibles, muestra otra cara que persiste y se profundiza cada año sobre el relato de la «baja de la pobreza»: La supresión social de los sectores populares. En efecto, el informe (realizado en base a datos oficiales) muestra que en los barrios populares la muerte llega once (11) años antes que en la media nacional. Este dato ya normalizado refleja la inequidad distributiva actualmente récord, trasladada a las condiciones de vida precarias y la falta de servicios – incluyendo los de salud pública hoy desfinanciados – que afectan a millones de argentinos y argentinas.
El reconocimiento renuente de la condición de Estado palestino por parte de Gran Bretaña, Francia, Australia y Canadá esta semana es una estafa: es el mismo cambio y cebo que ha estado bloqueando la creación de un Estado palestino durante tres décadas.
Imaginemos que estos cuatro principales países occidentales hubieran reconocido a Palestina no a finales de 2025, cuando Palestina está en las etapas finales de su erradicación, sino a finales de la década de 1990, durante un período de supuesta construcción del Estado palestino.
El raid de «la baja de pobreza» sigue su curso y cumple ya dos décadas, aunque con diferencias. Así como durante la década ganada 2003-2015 el firulete impactaba sobre una realidad estructural de mejoras crecientes en las condiciones de vida del conjunto, hoy, los llamados «sesgos metodológicos» en la medición de pobreza e indigencia son aún más notables, pues se imprimen sobre el deterioro acelerado y creciente de las condiciones materiales de existencia de un conjunto mayoritario de la ciudadanía por lo cual el artefacto final resulta menos atractivo para su compra.
Veamos algunos de los ya muy transitados «sesgos metodológicos», no sin reconocer que el neoliberalismo sabe «nominar para dominar»: el default es «reperfilamiento», la transferencia de ingresos «equilibrio fiscal», la fuga «formación de activos externos y todo así …